El gran pendiente de Zarazúa en el WTA 500 emociona

En La Chispa te daremos a conocer cuál es El gran pendiente de Zarazúa, en el WTA 500 del Mérida Open de Tenis. La mexicana está lista para asumir uno de los desafíos más importantes de su carrera: conquistar un título en casa y saldar esa deuda que la persigue desde hace años.
Renata Zarazúa está lista para presentarse en el Mérida WTA 500, que da inicio este lunes. La mexicana tiene una nueva oportunidad para intentar conquistar un título en su tierra. Es un pendiente tan grande que incluso dice que el día que lo logre, podrá retirarse en paz.

El gran pendiente de Zarazúa en casa
La ilusión de ganar en México se ha convertido en una motivación constante. El gran pendiente de Zarazúa no solo representa levantar un trofeo, sino cerrar un ciclo profesional con la satisfacción de haber triunfado ante su gente.
Zarazúa admite que físicamente no le ha ido como quisiera, pero los años en el circuito le han dado un gran aprendizaje, sobre todo madurez en el aspecto mental. Ahora sabe manejar de una mejor manera los nervios cuando se presenta en su país.

“Sigo disfrutando mucho el tenis, la verdad es que últimamente físicamente quizá no le he pasado tan bien como me gustaría, pero para mí siempre ha sido un sueño ganar un torneo en México, un torneo grande, un WTA. Para mí, sería algo que cumpliría y ya me podría retirar tranquilamente. Creo que siempre me pongo metas muy altas que a veces me cuesta conseguir y siempre estoy ahí en la pelea conmigo misma de decir ‘no necesito más o quiero más’, entonces ganar un torneo ya sería como que ya puedo vivir tranquila y por eso digo que me retiraría, porque me gustaría retirarme de una buena manera en un deporte que me ha dado tanto”, explica con naturalidad.
Rival, antecedentes y Calificación del Abierto de Mérida
Su primera prueba en el torneo yucateco será con la australiana Priscilla Hon, quien accede al cuadro principal como lucky loser. El único antecedente entre ellas fue en la calificación del torneo de Bogotá en 2018, en el que la mexicana salió victoriosa.

Ahora, el contexto es distinto. La presión de jugar en casa, el escenario del Mérida WTA 500 y la posibilidad de avanzar a una segunda ronda donde podría enfrentar a Jasmine Paolini, la primera sembrada, colocan a la mexicana ante un reto de alto calibre. Todo forma parte del camino hacia El gran pendiente de Zarazúa, que pasa por superar cada ronda con inteligencia y temple.
El desafío mental rumbo al título
Zarazúa se considera una jugadora a la que le lleva tiempo entrar en ritmo, por lo que la idea surgida hace unas semanas de la posibilidad que las mujeres jueguen cinco sets en los Grand Slams, no le parece la mejor.
“Hace un año te diría que sería como mi felicidad, yo soy como muy lentita, al principio de los partidos como que me cuesta prender el motor, entonces ya después de dos o tres sets ya voy reaccionando, Pero es verdad que ahora con la intensidad de los partidos y a veces el clima, el calor, sería muy duro y la calidad del juego bajaría un poco, en el sentido de que si una de las jugadoras no se siente tan bien o se cansa, a lo mejor no puede jugar igual de bien de tenis, yo creo que dos o tres sets es lo normal”, confesó.

Preparación y sueño intacto
Mientras tanto, dice haberse preparado de la mejor manera para ofrecer una buena actuación en el Mérida WTA 500, yendo tan lejos como pueda y soñando con su primer título en suelo mexicano.

La preparación física y mental será clave para que El gran pendiente de Zarazúa deje de ser una promesa y se convierta en una realidad histórica para el tenis nacional.