Vecinos construyen su propio parque ante falta de respuesta municipal

Vecinos construyen su propio parque es la muestra de cómo la organización ciudadana puede transformar espacios públicos cuando las respuestas institucionales tardan en llegar.
En La Chispa te daremos a conocer cómo habitantes de Villas Caucel III, en Mérida, decidieron dejar atrás la espera y poner manos a la obra para crear un área de convivencia para sus familias.
Durante 12 años, los habitantes del fraccionamiento solicitaron apoyo al Ayuntamiento de Mérida para contar con un parque en su zona, sin obtener resultados concretos. Ante esta situación, la comunidad decidió unirse y desarrollar su propio proyecto.

Vecinos construyen su propio parque tras 12 años de espera en Villas Caucel III
La historia de que Vecinos construyen su propio parque comenzó después de varios intentos de gestión y solicitudes formales ante distintas administraciones municipales. Los habitantes incluso participaron en dos ocasiones en el concurso municipal “Diseña tu Ciudad” para buscar financiamiento, pero no lograron obtener los recursos necesarios.
El terreno donde se realizó la obra había sido donado previamente por la constructora y ya se encontraba municipalizado, por lo que los habitantes decidieron organizarse para aprovechar el espacio y convertirlo en un punto de encuentro comunitario.
Una comunidad organizada transforma un terreno abandonado
Saraí Méndez Anguiano, vecina de Villas Caucel III desde hace 12 años, explicó que durante más de una década realizaron gestiones ante funcionarios municipales sin lograr concretar la construcción del parque.
La habitante señaló que las características del fraccionamiento, donde existen numerosas viviendas en renta y una población cambiante, complicaron cumplir con algunos requisitos establecidos en programas oficiales.
Sin embargo, la participación ciudadana permitió encontrar nuevas alternativas para avanzar con el proyecto.

Apoyo ciudadano impulsa la construcción del espacio público
El regidor Adrián Gorocica Rojas acompañó a los vecinos durante el proceso de organización y gestión. De acuerdo con los habitantes, su respaldo permitió conectar esfuerzos para conseguir materiales mediante donaciones.
Entre los apoyos recibidos estuvieron adocretos, madera y cinco luminarias solares LED, elementos que hicieron posible avanzar en la creación del nuevo espacio recreativo.
La organización del movimiento vecinal logró resultados
El trabajo colectivo permitió instalar una plaza de adocreto de 25 metros cuadrados, colocar cuatro mesas de picnic y habilitar una zona de juegos infantiles con columpios y resbaladilla.
Este proyecto representa un ejemplo de participación ciudadana en Mérida, donde los habitantes decidieron involucrarse directamente para mejorar su entorno y generar espacios seguros para niñas, niños y familias.

Un parque creado por la comunidad para la comunidad
El regidor Adrián Gorocica destacó que durante varios meses se han realizado gestiones junto con los habitantes para atender temas como alumbrado público, infraestructura vial y transporte.
Además, se informó que solicitarán formalmente al Ayuntamiento de Mérida la construcción de zapatas de concreto que permitan fijar de manera segura las lámparas solares instaladas en el nuevo parque.
La experienciaexperiencia refleja que la colaboración entre ciudadanos puede convertirse en una herramienta para impulsar mejoras urbanas y fortalecer el tejido social.
Cuando una comunidad se organiza, los espacios públicos dejan de ser únicamente responsabilidad de las autoridades y se convierten en proyectos colectivos donde cada habitante aporta para construir una mejor ciudad.