El mundo tiende a enfocarse en la regionalización de los procesos productivos tras los efectos de la pandemia de COVID-19, y América del Norte no es la excepción.
La transformación digital está presente en todo el mundo y continúa expandiéndose en la medida en que se desarrolla la tecnología. Las mejoras en la conectividad han facilitado que gobiernos, industrias, empresas, organizaciones, personas e incluso objetos estén cada vez más conectados a internet.