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La industria de carne de cerdo garantiza seguridad alimentaria.

La industria de carne de cerdo garantiza seguridad alimentaria.

Ariel Velazquez
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La industria porcina y sus miles de empleados con su labor diaria, aseguran el alimento en nuestras mesas y sostienen a la economía nacional.

En México la porcicultura garantiza carne y buena nutrición para millones de familias, y representa uno de los pilares más productivos y nobles del sector agroalimentario.

Son muchos los beneficios de la Carne de Cerdo, una excelente fuente de proteínas, vitaminas y minerales. Es rica en hierro, zinc y potasio, también contiene ácidos grasos omega-3 y omega-6.

Carne certificada, regulada y de calidad, la carne de cerdo en México cumple con las normas oficiales mexicanas (NOM) para la producción y procesamiento de carne. La certificación de “Carne de Cerdo Segura” es un programa que garantiza la seguridad y calidad de la carne de cerdo.

Es por eso importante destacar que dentro de este universo, la porcicultura tiene un lugar privilegiado en la gastronomía nacional. De acuerdo con el Compendio Estadístico 2025 del Consejo Mexicano de la Carne (ComeCarne), México se ubica como octavo productor mundial de carne de cerdo, con un consumo mensual de carne de cerdo en México promedió 271 mil toneladas en 2024, mientras que la producción alcanzó cerca de 151 mil toneladas en el mismo período, cifras que reflejan la importancia del cerdo en la dieta mexicana, desde los tacos al pastor hasta la cochinita pibil.

Más allá de la mesa, la producción de la carne porcina es también un pilar económico y social. Según datos de la Secretaría de Economía, en el cuarto trimestre de 2024 el subsector de Cría y Explotación de Animales registró un PIB de $1.45 billones de pesos, lo que representó un crecimiento de 19.6% respecto al trimestre anterior y en 2025 contra todo también se incrementó.

La industria cárnica en términos de empleo, representa un factor principal en la industria alimentaria, sin duda, gracias a ellos, cada día llegan a las mesas proteínas de alto valor nutricional que sostienen la salud de las familias.

Sin embargo, hablar de producción animal también implica hablar de bienestar animal, sostenibilidad y bioseguridad, pues el consumidor exige alimentos de calidad que provengan de procesos responsables, donde la ciencia y la innovación aseguren prácticas más humanas y eficientes en el cuidado de los animales.

También hay que reconocer que detrás de cada corte de carne, hay un ecosistema productivo que combina tradición, conocimiento y tecnología. La porcicultura mexicana, fortalecida con innovaciones, avanza hacia un modelo más sustentable, competitivo y centrado en el bienestar animal, garantizando la seguridad alimentaria, buena salud y una buena nutrición garantizada.


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