Tres para la secretaría gral de gobierno Mauricio Sahuí Rivero Carlos Berlín Montero

I.- Al gobernador le falta un nuevo secretario de gobierno. Huacho Díaz Mena gobierna como sonámbulo, todo le pasa de noche y sus funcionarios van de error en error. Algunas voces señalan que siente que todo lo tiene dominado, pero los errores en realidad son horrores.
II.- El desencuentro con los artesanos de Chichén Itzá, desnudó al gobierno. No pudieron desactivar el reclamo, la irritación, el descontento de los comerciantes. Omar Pérez nos demostró que no está capacitado para el cargo de secretario general de gobierno. Por donde se le mire, el hombre es ineficiente, rayando en la ineptitud.
III.- ¿Pero quién o quienes serían aptos para ocupar ese cargo? Es fácil, el cargo lo debe ocupar un político con oficio comprobado, es decir, alguien a quien se le respete, se le consulte y se le informe de forma precisa y constantemente. En este gobierno, bajo la supervisión del actual secretario de gobierno, todos hacen lo que quieren, como quieren y cuando quieren.
IV.- Huacho debe despojarse de aquellos que solo lo adulan, o de esos que solo lo envenenan. El gobernante debe en todo momento vigilar y supervisar a su gabinete. Porque vivimos en tiempos donde todos vigilan a todos. Las redes sociales no existen para agradarnos, sino para descubrir cada movimiento que desde el poder se realiza. Por ello, urge a Huacho tener un secretario de gobierno de alto calibre, uno que sepa resolver los problemas con astucia, profesionalismo y mano izquierda.
V.- Tres son los hombres más propicios para relevar a Omar Pérez. El primero es Luis Hevia Jiménez; el segundo es Jorge Carlos Berlín Montero y el tercero, Mauricio Sahui. Los tres poseen una trayectoria larga, frondosa y fructífera que garantizan su oficio político. Tanto es así, que los tres, han sido hasta ahora, muy prudentes, sigilosos y astutos. Sus habilidades le harían mucho bien al gobierno de Huacho.
La neta del planeta.- Que Huacho Díaz este rodeado de mucho inepto, no es casualidad. Es una práctica que ha proliferado en varios gobiernos anteriores. Un dato que es muy valioso, es la cantidad de funcionarios que le han renunciado al mandatario yucateco. Son más de veinte funcionarios. En las universidades públicas y privadas hay muchos jóvenes que gustan de participar en la política, de allí, podrían salir decenas de funcionarios mejores que los que hay en el gabinete de la 4ª transformación en Yucatán.